Artículo escrito en colaboración con La Coleccionista de Palabras.

En este artículo hablábamos sobre qué es una persona tóxica. Si no lo has leído, te recomiendo hacerlo antes de seguir con éste, que es la segunda parte. Anteriormente explicábamos cómo reconocer a alguien tóxico y cómo pueden hacernos sentir estas personas. En este segunda entrega repasaremos algunos consejos para enfrentarnos a este tipo de gente… y sobrevivir.

¿CÓMO TRATAR CON UNA PERSONA TÓXICA?

Sabemos que somos seres sociales y las relaciones son importantes en nuestra vida y determinantes para nuestra salud física, mental y emocional. Por eso es importante aprender a relacionarse, pero muchas veces eso no basta y la mejor opción es huir de aquellas personas que nos hacen mal. Siempre decimos que las dificultades hay que enfrentarlas y no evitarlas. Pero en este caso, ni los expertos nos ponemos de acuerdo: ¿desarrollamos estrategias para enfrentarnos a esa persona o bien la evitamos y la sacamos de nuestra vida?

Mi respuesta es clara: bórrala de tu vida. A priori puede parecer la solución más difícil y dolorosa, pero a largo plazo es la solución más sensata. El problema es cuando tenemos que lidiar con ellas sí o sí, porque son familiares o, por ejemplo, compañeros de trabajo con los que nos toca relacionarnos.

¿Qué hacer en esos casos?

Aprende a reconocer de dónde procede el malestar: cada vez que esa persona influye en tus emociones, le estás dando poder sobre ti. Normalmente eres dueño de cómo te sientes, solo que con esta persona no es así. Aprende que ese cabreo o tristeza que sientes no es cosa tuya, es algo que esa persona está poniendo en ti. Es imposible controlar lo que otras personas dicen o piensan de ti, pero no tienes que compararte con los demás, no tienes que aceptar las opiniones y actitudes de los demás, y no tienes que sentirte como ellos quieren que te sientas. Cree un poquito en ti mismo y no te dejes influenciar por este tipo de personas tan negativas.

Reflexiona en vez de actuar por reflejo: no saltes a la mínima. Respira y recurre al mindfulness y la meditación. Es importante aprender a gestionar nuestras emociones y evitar comportarnos de la misma manera en que se comportan con nosotros. Piensa en lo que ha dicho. ¿Es tan importante? ¿Debo entristecerme o enfadarme ahora mismo por esto que me ha dicho, o espero cinco minutos? Cuando tu satisfacción y bienestar dependen de ti mismo, tendrás el control de tu felicidad. Los resultados que obtengas en tu vida, trabajo o relaciones personales dependen directamente de tu habilidad para controlar el estrés y mantener la calma bajo presión.

Una buena arma es el humor: usa respuestas inesperadas, haz preguntas aparentemente absurdas. No temas al ridículo. ¡El absurdo es tu aliado, porque te ayudará a descolocar a esta persona tan tóxica! Por ejemplo, si te dicen “maldito Fulano, ha conseguido un trabajo mejor que el mío, y eso que no tiene estudios, etc.”, puedes responder: “creo que deberías casarte con Fulano para que te mantenga”. Otra opción, menos divertida y más difícil, es devolver un cumplido cuando te critican. Por ejemplo:

Persona tóxica: “¡qué horrible te queda ese jersey! Parece de Cáritas”.

Tú (con una sonrisa): “en cambio, el que tú llevas sí que es bonito”.

La persona tóxica ha perdido de pronto la capacidad de cabrearnos. No ha conseguido que sigamos su juego de críticas, sino que ha recibido algo bueno a cambio de su comentario hiriente. ¡La hemos descolocado de nuevo! Esta opción requiere más esfuerzo y aun así no garantiza el éxito, ya que hay personas que buscan la confrontación incluso si les halagamos.

No necesitas entrar en su juego, no te conviene. Es decir, no sigas los temas de conversación negativos. Cambia de tema. Sin disimulo. Si no se te da bien, simplemente quédate callado, mirándole fijamente. ¡A ver cuánto tiempo tarda en notar que algo va mal!

Reflexiona un poco sobre qué busca la persona tóxica con su actitud. A algunas les encanta discutir y se sienten motivadas cuando les insultas o riñes con ellos. Otros buscan la lástima o piedad de los demás con sus desdichas. Otras simplemente buscan atención, sea como sea. Todas estas cosas son reforzadores: si sabes qué refuerza a una persona, y no se lo das, su actitud dejará de funcionarle y tal vez cambie. No esperes que la persona tóxica deje de serlo, pero tal vez consigas que deje de comportarse así contigo, que al fin y al cabo es lo que intentas lograr.

En realidad, si hay alguien en tu vida que tiene una mala influencia sobre ti, es debido a tu responsabilidad y tu propia elección, ya que tú eres el único responsable de tus decisiones. Solo que hasta ahora no has encontrado una forma de lidiar con esa persona.

Tú puedes elegir alejarte, no ponerte excusas y actuar para tener la vida que quieres.

Psicólogo en Avilés

Ilustración de La Coleccionista de Palabras

 

 

 

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