Maxi Costales Psicólogo Avilés

Hay un juego mental que yo llamo “ponerse en lo peor”. He descubierto que es útil cuando nos asaltan pensamientos repetitivos que nos obsesionan, y que nos impiden llegar a conclusiones útiles. También cuando somos demasiado perfeccionistas o muy exigentes con nosotros mismos. A veces le damos demasiada importancia a cosas que, objetivamente, no tienen tanta.

Hay muchas personas que dicen que “siempre se ponen en lo peor”, pero en mi experiencia esto no es del todo cierto. Lo que hacen es usar siempre pensamientos formulados en negativo (“no voy a conseguir hacer tal cosa”) o se preocupan demasiado y en exceso por todo, pero esto no es “ponerse en lo peor”.

Para jugar a ponerse en lo peor hay que emplear la lógica. Pensemos en una situación que nos preocupe o nos angustie. Ahora, imaginemos que esa situación sale de la peor forma posible, pero siempre dentro de lo razonable. Por ejemplo, imaginar que nos podrían despedir del trabajo entra dentro de lo posible (y ya es bastante malo); que haya un terremoto, no ¿Qué consecuencias tendría? ¿Qué harían las personas presentes? ¿Qué haría la gente que nos importa (padres, pareja, familia)? ¿Qué podríamos hacer para arreglar las consecuencias, si podemos hacer algo?

Ejemplo: “tengo pánico a hablar en público y siento que… me moriré”.

Poniéndose en lo peor: “mi discurso podría salir de la peor forma posible. Lo peor sería quedarse en blanco y sudando, y no llegar a hablar, ni una palabra. Me sentiría fatal, lógicamente. Como no estaría sola, seguro que algún otro de los ponentes cogería el relevo. Me ofrecerían un vaso de agua o salir de alli. La gente se reiría. Bueno, no todos. De hecho, los asistentes me conocen y no creo que se riesen demasiado. En el peor, peor de los casos, yo no sería capaz de volver a la palestra y no diría mi discurso…”

En el ejemplo anterior, la peor consecuencia imaginada ha pasado de “morirse” a “sentirse fatal”. A nadie le gusta quedarse en blanco, pero hay una notable diferencia entre ambas cosas. En el primer caso, esta persona no estaba usando la lógica y no estaba elaborando lo suficiente la situación de hablar en público. Al ponerse en lo peor, consiguió hacerse una idea de la situación mucho más realista.

Anuncios

Acerca de Maxi

Psicólogo General Sanitario. Consulta privada.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s